Aún más popular para uso particular que el correo pop -aquel cuyos mensajes se descargan en la computadora-, es el webmail o correo-web. Se trata de cuentas de correo que para ser consultadas requieren que nos conectemos a una determinada página de Internet e introduzcamos nuestro nombre de usuario y contraseña. Es decir, consultamos y manejamos los correos directamente en el servidor desde una página web en lugar de descargarlos en el PC.