Los generos literarios se pueden dividir en dos grandes tipos: enunciativos, como la poesia, y narrativos, como la epopeya, la historia y la novela.
Si se entiende por verdad la correspondencia de lo dicho con lo sucedido, solo a estos ultimos concerniria el asunto.
La epopeya, de la que nacieron los otros generos, hace mucho que murio.
La historia, que empieza justamente con Herodoto, ha ido depurando con los siglos sus procedimientos para que estos por lo menos no se revelen mentirosos.
Y a la novela nunca le ha importado el asunto.
Leer novelas es un acto de fe.
Fuente: http://www.ilustrados.com/