La tendencia de recurrir a sistemas abiertos ha sido a largo plazo.
No fue sino hasta el 1989 cuando se le dió carácter al concepto
de sistemas abiertos, no existiendo todavía estándares para los
equipos de computación. Con la aparición de los computadores
personales surgió la portabilidad de los softwares, así los usuarios
y los fabricantes demandaban las mismas facilidades en grandes
equipos independientemente del hardware del fabricante.
La idea de sistemas abiertos surge de la necesidad de un sistema
operativo estándar mundial.