Recorrer el patrimonio viario tradicional huyendo de las zonas urbanas, siguiendo una sencilla señalización codificada internacionalmente. Estas rutas mantienen una lógica, procurando pasar por lugares de interés paisajísticos, culturales o simplemente humanos. Son señales muy sencillas y fáciles de identificar, se trata de dos pequeños trazos paralelos, la parte superior de los cuales es blanca y la inferior amarilla.