La primera ley de la termodinámica establece las relaciones entre trabajo, calor y diferencias de energía interna en los sistemas, pero no establece qué procesos son efectivamente posibles. Así se puede pensar en muchos procesos que respetarían la primera ley de la termodinámica, pero no son posibles en la naturaleza. Por ejemplo, cuando un automóvil frena, la mayor parte de su energía cinética de traslación se transforma en calor, el cual calienta los frenos y el pavimento, respetándose la conservación de energía (primera ley).