En el caso de pacientes con trastornos de ansiedad generalizada o acumulativa, sin un claro componente fóbico y por lo tanto sin la posibilidad de detectar situaciones específicas que actúen como estímulo condicionado de la respuesta de ansiedad, resultan de difícil aplicación las técnicas clásicas de reducción de la ansiedad como la desensibilización sistemática o distintas modalidades de exposición. Por otro lado los ejercicios de control voluntario de la ansiedad plantean el inconveniente de la falta de constancia en su aplicación por parte de determinados pacientes.