Las rocas sedimentarias frecuentemente contienen fósiles. En fósiles bien conservados, la materia orgánica ha sido gradualmente lixiviada y en el proceso de petrificación han sido primeramente impregnados y después reemplazados átomo por átomo por minerales silíceos. En estos reemplazos incluso las microscópicas estructuras celulares pueden ser copiadas fielmente.