Otra industria es posible, una industria en la que, aunque sus dueños tengan que obtener menos beneficios, se cuiden realmente las cuestiones ambientales, la salud de los ciudadanos y la seguridad y estabilidad en el empleo de sus trabajadores.
Una industria más limpia que invierta en investigación y desarrollo para conseguir cotas de protección ambiental y sanitaria mucho más allá de lo que marcan las normativas legales.
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