Al igual que los metales preciosos, el dinero requiere algunas precauciones de su parte para que guarde el resplandor de los primeros días. El mejor mantenimiento del dinero es llevar lo más a menudo posible sus joyas. Así para los anillos en plata maciza y sin piedras, les aconsejamos vivamente nunca dejarlos y sobre todo lavarles las manos guardándolos a los dedos.