A principios de 2000 los deportes pierden fuerza, al igual que la intensidad en la práctica de algún deporte o ejercicio. La actividad preferida sigue siendo el futbol, seguida por el basquetbol. En lo que se refiere a actividades de tipo cultural o educativo, disminuye la frecuencia con la que asisten a la iglesia y el hábito de leer, mientras incrementa el interés por tomar clases particulares de alguna materia escolar, idiomas o música.