Según lo define con acierto el profesor Wolfgang Haase (Boston/Tübingen), la tradición clásica debe ser entendida como la relación continuada a través de los siglos que une la Antigüedad greco-latina con los diversos «presentes» del mundo occidental, en los cuales se perciben huellas de aquella trascendente cultura1 . En tal sentido, el problema de la tradición clásica se vincula con la llamada «historia de la recepción» o Rezeptionsgeschichte, cuyo sistema teórico y metodológico ha sido desarrollado sobre todo en Alemania en los últimos decenios. Las nociones de tradición clásica y recepción de la Antigüedad se vuelven así intercambiables, y refieren a una amplia gama de materias en los campos de la lengua, literatura, artes visuales, arquitectura, filosofía, mitología, valores, instituciones políticas, ciencias naturales, etc.