Termino estos escritos con la tesis de que Jesucristo, y en cierto modo Yahweh, son personificaciones, encarnaciones-invento si quieren, del sol.
Insistiendo en que ya lo sabían algunos Papas del Renacimiento, por mucho que las iglesias cristianos-católica lo hayan vuelto a olvidar.
Fuente: http://www.ilustrados.com/