La película trata de la apelación del caso de Yiny Mabes versus Estado de
Alabama. Un Tribunal de Justicia del Estado de Alabama dictó sentencia
condenatoria en 1973, declarando culpable de aborto y lo califican como
asesinato en primer grado, y premeditado a Yiny Mabes. La sentenciada se
apeló ante el Tribunal Superior del Estado, alegando que no debía ser tratada
como una criminal, que no había cometido asesinato, que ella era dueña de su
cuerpo, y por tanto tenía la libertad de elegir cuando deseaba realmente ser
madre.