En esta comunicación se analizan los efectos de los recientes avances de la biotecnología vegetal sobre la economía española. La mayor parte de las variedades genéticamente modificadas (GM) que se comercializan actualmente se caracterizan por presentar unas características para el consumidor (nutritivas, sabor, forma, etc.) equivalentes a las de los alimentos convencionales, si bien, su estructura genética ha sido modificada para que el productor pueda obtener tres tipos de ventajas durante su cultivo: un mayor rendimiento por hectárea, una menor utilización de pesticidas o herbicidas y/o un ahorro de tiempo y de la mano de obra necesaria. La generalización del empleo de semillas GM permitirá un incremento de la productividad del sector agrario, con efectos beneficiosos sobre el conjunto de la economía, al trasladarse las mejoras de productividad a los precios.