Comencemos por reconocer que en toda organización existe comunicación aunque no haya un departamento de comunicaciones. Entonces, ¿por qué ocuparse de algo que siempre funcionó sin que nadie moviera un dedo? Dígame con franqueza, ¿no cree que la empresa ya tiene demasiadas preocupaciones como para sumarle una nueva? Además de tener que pensar en cómo aumentar la productividad, ganar nuevos mercados y lograr convenios con los sindicatos... ¿ahora le pide que también dedique tiempo y esfuerzo a algo tan "inmaterial" como la comunicación?