Los sistemas operativos UNIX desarrollados en los Laboratorios Bell se cuentan entre los éxitos más
notables en el campo de los sistemas operativos. Los sistemas UNIX ofrecen un ambiente amable para el
desarrollo de programas y el procesamiento de textos. Brindan facilidad para combinar unos programas con
otros, lo cual sirve para fomentar un enfoque modular, de piezas de construcción y orientado a las
herramientas, para el diseño de programas. Una vez transportado un sistema operativo UNIX a otra
máquina, un enorme acervo de programas de utilidad general queda disponible en la máquina de destino.