Toda composición preexistente que al ser reutilizada en otro contexto cambia su forma y adopta nuevas características musicales. Se trata de una técnica muy frecuente que en la época del cine mudo era mayoritaria y que después fue empleada sobre todo en películas musicales, donde un arreglista o director musical se encargaba de tomar el material preexistente y adaptarlo a las nuevas necesidades (duración y orquestación) de la película.