La ponencia revisa el panorama educativo impuesto por el empirismo sensista que alimenta la crisis educativa sobre inadecuado concepto de persona; trata de distinguir la "luz" de la mente y la mente que razona; manifiesta que al razonar el hombre aplica el ser ideal al ser real; recuerda que realismo, idealidad y moralismo son constantes esenciales en la historia del pensamiento; intenta bosquejar como fundamentos filosóficos de la educación.