El consumo de tabaco en las mujeres no disminuye tan rápidamente como en los hombres e incluso aumenta en las jóvenes. Es evidente que los esfuerzos más comunes para dejar de fumar no han sido efectivos en ellas. Para que lo sean, es necesario saber por qué fuman y qué necesitan para ser capaces de renunciar a esta droga adictiva.