Las pérdidas de carga en las tuberías son de dos clases: primarias y secundarias secundarias.
Las pérdidas primarias se definen como las pérdidas de superficie en el contacto del fluido con la tubería, rozamiento
de unas capas del fluido con otras (régimen laminar) o de las partículas del fluido entre sí (régimen turbulento). Tienen
lugar en flujo uniforme, por lo que principalmente suceden en los tramos de tubería de sección constante.
Las pérdidas secundarias o locales se definen como las pérdidas de forma, que tienen lugar en las transiciones
(estrechamientos o expansiones de la corriente), codos, válvulas y en toda clase de accesorios de tubería.