El ser humano al nacer y durante los primeros meses de vida, está influenciado y
depende de la atención, cuidados y bienestar que le proporcionan las personas
que lo rodean.
En estos primeros tiempos se desarrollan su personalidad, sentidos, lenguaje,
inteligencia, motricidad, y quedarán impresos en sus registros neuronales todos
los aprendizajes y vivencias que experimente, por lo que se considera
fundamental, en esta etapa, aprovechar los períodos de mayor plasticidad
cerebral a través de la llamada "Estimulación Temprana".