El gasóleo constituye una solución ideal para cubrir las necesidades de calefacción y agua caliente sanitaria en viviendas unifamilares, apartamentos, instalaciones deportivas, locales industriales o comerciales, etc. Una de sus grandes cualidades es la seguridad. A diferencia de otras energías que pueden ser inflamables a cualquier temperatura, el gasóleo calefacción requiere temperaturas superiores a 60ºC para alcanzar su punto de inflamación. Además, al ser un combustible totalmente seguro, no requiere medidas especiales de prevención que encarezcan el coste de la instalación.