La función primordial de los juzgados y tribunales consiste en resolver,
definitivamente y mediante la aplicación del derecho, los conflictos que ante ellos se
plantean.
El presupuesto material de la jurisdicción lo constituye, pues, el conflicto, el cual,
atendiendo a su naturaleza puede ser intersubjetivo o social. Los conflictos
intersubjetivos surgen como consecuencia de la vulneración de algún derecho
subjetivo, perteneciente al ámbito del derecho privado(derecho a la propiedad o
cualquier otro derecho real) y poseen naturaleza disponible; los conflictos sociales
por el contrario, se caracterizan por la transgresión de algún bien o interés que la
sociedad ha estimado digno de protección(los delitos e infracciones administrativas)
y se rigen por normas del derecho público, por lo que suelen ostentar naturaleza
indisponible.