A fin de facilitar la adaptación al euro de los consumidores, minoristas y proveedores de servicios y, especialmente, en la búsqueda de sensibilizar y proteger al consumidor, la Comisión Europea ha elaborado la Recomendación de 23 de abril de 1998, relativa a la doble indicación de precios, como uno de los instrumentos idóneos para la transición al euro, y en la que se invita a todos los Estados miembros a apoyar su aplicación.