En condiciones naturales, los lechones son destetados de manera gradual a lo largo de unas 11 semanas (entre las 9 y las 20 semanas de vida). Sin embargo, los lechones criados en sistemas intensivos de producción son en general destetados de manera brusca entre las 3 y 4 semanas de edad con 6-8 kg peso vivo. En producción porcina, el destete es uno de los procesos más críticos y provoca una tasa elevada de mortalidad (hasta del 3-4%) y un empeoramiento importante de los índices productivos (crecimiento e índice de conversión).