La mayoría de nuestras fotos cuentan con una fuente natural de luz
muy importante: el sol - se trata de la fuente más potente y rica en calor.
La intensidad de la misma depende de varios factores, estos son: estaciones del año (invierno-verano), la hora del día, longitud de sombras que producen sus rayos.
En el momento de mayor altura del sol en el verano hace que practicamente las sombras no existan, y en el momento inmediato anterior a la puesta del mismo éstas son de gran longitud.