A finales del siglo XIX, Samuel Bing inauguró en París una tienda de mobiliario y arte moderno a la que llamó L´Art Nouveau, y que posteriormente dio nombre a un movimiento que a finales de siglo se expandió por toda Europa y América. Ávido por romper con el pasado, este estilo en principio revolucionario conservó vínculos con el rococó, los prerrafeaelistas, los grabados japoneses y otras corrientes anteriores.