La productividad es la fuente del éxito. Una parte básica de la naturaleza humana anhela el poder alcanzar, lograr, conseguir el hacerlo mejor en el futuro que en el pasado. A través de los tiempos, filósofos, poetas, jefes de estado, generales, ejecutivos (lideres de todo tipo) han intentado activar el fuego del entusiasmo y encender la llama de la motivación para vislumbrar el nivel que podrían alcanzar, la felicidad de la que podrían disfrutar y el profundo reconocimiento que podrían obtener al utilizar su potencial máximo.