Para la mayoría de las personas, la familia es el factor de mayor peso en su formación humana. Ella ejerce su influencia durante los años de la infancia y la adolescencia, que son los más maleables del ciclo vital. Desafortunadamente, las anomalías en las relaciones familiares han producido efectos adversos en grandes y pequeños. Pero también es cierto que en muchos casos la familia ha sido el más positivo agente de desarrollo integral.