Este artículo se centra en el uso de Emacs para editar archivos SGML y sus derivados, como por ejemplo XML y HTML. Si nunca ha usado Emacs o este programa le desagrada por alguna razón, no se preocupe, a mí también me desagradaba. Siempre me pregunté qué era lo que la gente veía en una cosa tan complicada y poco amigable como Emacs. Sin embargo, cuando empecé a escribir en Docbook comprendí inmediatamente la necesidad de una herramienta más sofisticada que un simple editor de textos a color. En un principio yo hacía mis trabajos utilizando Nedit, uno de mis editores de texto favoritos, pero no llegó a las expectativas de lo que debía ser, para mí, el perfecto editor de texto estructurado: con sangrado automático, que dejara bonitos los párrafos, que pudiera chequear la ortografía solamente de los datos y, lo más importante, que tuviera medios para la validación contextual en tiempo de ejecución de cualquier DTD.