ÍCARO. Hijo de Dédalo y Náucrate. Pereció ahogado en el mar, al intentar escapar del laberinto, del Minotauro. Ícaro, llevaba una alas de cera construidas por su padre, y al acercarse demasiado al sol, se derritieron las alas, e Ícaro cayó al mar ahogándose.