Con las modernas técnicas del injerto y el avance de la ciencia en estudiar variedades tolerantes y/o resistentes a diferentes dolencias que van surgiendo, como así mismo las exigencias por frutos de mayor calidad y de mejor presentación, han contribuido al gran desarrollo de la citricultura. Hoy es posible tener frutas de alta calidad casi durante todo el año, ya que existen variedades que permiten planificar la producción