Es un hecho conocido que el hipotálamo, que se encuentra en el cerebro, es el termostato del cuerpo, manteniendo al cuerpo a una temperatura constante. En cuanto a la fuente de calor del cuerpo, ésta es el metabolismo químico de los alimentos.
La tasa de energía gastada por una persona es muy variable, dependiendo de la actividad física que esté ejerciendo. Por ejemplo, una persona de 70 kg genera en reposo unos 80 W; en cambio, al hacer ejercicios violentos, se puede llegar hasta unos 1500 W.