La pintura con pistola consiste en pulverizar una capa regular de pintura sobre superficies u objetos con formas complejas o irregulares (radiadores, persianas, rejas, muebles de jardín, carretillas, etc.). Esta pulverización se efectúa, bien mediante un sistema de bomba aspirante-expulsante de alta presión, o bien por proyección por medio de aire comprimido: cuanto mayor sea la presión mayor será el número de gotas que componen la nube de pintura; así, el resultado final será mejor.