Siempre testeando, probando software nuevo, distribuciones nuevas,
poniendo a prueba la resistencia de nuestro Linux configurado durante
mucho tiempo, hasta que no dé más. Y luego empezar desde cero...otra
vez. Formatear, Borrar, Instalar, reinstalar y volver a configurar todo (!)
¿Configurar todo otra vez dije? Linux es flexible dicen en todos lados, pero
hay que saber por donde se dobla para aprovecharlo y salvar horas. El
sistema operativo del Pinguino te puede ahorrar largas horas de aburrida
reconfiguración con un poco de sentido común y sencillos backups.