Los neandertales no dejaron muchas evidencias de su arte en los registros arqueológicos. Hay algunos objetos fabricados, como los dientes de mamuts encontrados en Tata, Hungría, en 1964, y huesos y piedras que tienen débiles vestigios del mismo. En el yacimiento de La Quina, en Francia, fueron descubiertos unos pendientes fabricados a partir de una falange de reno y el canino de un zorro.