El hacer un análisis histórico político del significado e importancia del discurso liberal en
los gobiernos mexicanos del periodo que va de 1960 a 1970 parecería, en un primer momento, un
contrasentido. Lo anterior se entiende si tenemos en cuenta dos características que distinguen a
este lapso histórico, por un lado un crecimiento económico sostenido con estabilidad
macroeconómica, conocido como ?desarrollo estabilizador? y que dio al país un crecimiento
promedio anual del PIB del 6.8% 2; por otro lado, fueron los años dorados del llamado Estado
autoritario, en donde el poder presidencial se convirtió en el máximo y determinante órgano de
decisión que tenía la primera y última palabra en torno a la nación y su devenir.