Los aspectos distributivos han constituido uno de los temas recurrentes en el debate
de la evaluación de proyectos, en particular en la utilización del análisis costebeneficio.
La preocupación por la cuestión distributiva en este aspecto es doble. Por
un lado, la utilidad marginal de la renta puede variar según el nivel de ingresos. Por
otro, los individuos pueden no ser indiferentes a un reparto distinto de la renta. En este
segundo sentido se propone la extensión del análisis coste-beneficio tradicional con un
análisis distributivo y la integración de los efectos en eficiencia y equidad mediante
funciones abreviadas de bienestar social. El procedimiento se ilustra con una
aplicación a una infraestructura de transporte en el área de Barcelona, que muestra la
viabilidad de su implementación.