El ámbar es signo de amabilidad, de alegría de vivir. Ayuda a los niños en peligro, combate el miedo y libra de la muerte en caso de incendio o inundaciones. Dicen que llevar encima un fragmento de ámbar tallado en forma de animal favorece la virilidad en el hombre y la fecundidad en la mujer. Se utiliza para la cura del asma, la bronquitis y la sinusitis.