La historia de Fernando Alonso (Oviedo, 1981) es la del joven prodigio que nació piloto y exigió, con talento y trabajo, el lugar que le correspondía en el exclusivo mundo de la velocidad. No había tiempo que perder y su vida siempre ha transcurrido como las carreras en las que participa, vertiginosa. Devoraba los días y los meses como kilómetros sobre su monoplaza y fue quemando etapas mucho antes que cualquier joven su edad. Heredó la afición a las carreras de su padre, José Luis Alonso, quien construyó con sus propias manos el primer kart de la familia. Tras el intento fallido de introducir en la competición a su hija Lorena, de ocho años, adaptó el kart para el pequeño Fernando Alonso. Sólo tenía tres años.