El concepto del salario ha evolucionado con el progreso y hoy constituye uno de
los problemas más complejos de la organización económica y social de los
pueblos. Los desequilibrios de salarios son capaces de provocar las más graves
perturbaciones (huelgas, alzamientos, revoluciones, etc.). Más de los dos tercios
de la población mundial dependen, para su existencia, de las rentas que el trabajo
por cuenta ajena les proporciona.