Las líneas telefónicas fueron diseñadas para transmitir la voz humana, no datos electrónicos de los ordenadores. Los módems fueron inventados para convertir las señales digitales de los ordenadores a una forma que les permita viajar a través de las líneas telefónicas. Esos son los sonidos chirriantes que escucha, procedentes del altavoz del módem. Un módem del otro lado de la línea lo entiende y convierte los sonidos de nuevo en información digital que el ordenador puede entender. A propósito, la palabra módem viene de MOdulador/DEModulador.